El Atuel también postergó la vuelta del agua a su cauce

A días de que tenga que volver el agua a la cuenca del río Atuel, se confirmó que la corta anual se extenderá algunos días más debido a la crisis hídrica.
Días atrás se había optado por una decisión similar en la cuenca del río Diamante, por la misma situación de escasez de nevadas y la poca agua acumulada en los embalses.
Mientras que el Diamante decidió -por ahora- postergar las erogaciones hasta el próximo 20 de agosto, en la cuenca del Atuel todavía no hay precisiones, aunque se espera que los primeros riegos sean para fin de mes.
Es que aún no han recibido desde la Subdelegación de Aguas pedidos para riego, por lo que se espera qué peticiones se puedan generar desde las inspecciones de cauce.
Si bien se especulaba con mayores precipitaciones níveas en la cordillera para tener un mejor año en cantidad de agua para riego, las estimaciones son muy bajas y los números marcan una temporada que no será nada fácil para el sector del agro.
Las erogaciones deberán ser muy cuidadas e incluso se plantea la posibilidad de que en días de lluvia se pueda cortar el riego para guardar reservas de agua.
Hoy los números del Atuel son un poco mejores que los del año pasado, pero igualmente el agua no abunda.
“Este año va a ser bastante complejo en materia de disponibilidad del recurso hídrico y vamos a trabajar con las inspecciones de cauce y bienvenido sea cualquier aporte para mejorar la forma de distribución», explicó el subdelegado de Aguas del Atuel, Martín Hidalgo.
“La temporada invernal no fue la esperada, ya que no se presentaron nevadas en la montaña y esta situación nos complica en el verano, ya que tendremos escasez hídrica y dificultades con el riego y la distribución”, aseguró, y planteó que «la temporada la empezamos un poco mejor que el año pasado, pero el problema lo vamos a tener cuando tengamos que reponer lo que se consuma, porque las precipitaciones níveas han sido muy escasas y no hay pronósticos que indiquen que habrá nevadas”, amplió el ingeniero.
Es que entre los dos embalses de la cuenca tienen un 77% de su capacidad, aún por debajo de la media histórica. Al día de hoy El Nihuil se encuentra al 72%, con 152 hectómetros cúbicos, mientras que Valle Grande presenta un 85%, con 116 hectómetros cúbicos.