Desalojaron un inmueble de Irrigación ocupado desde hace años por la CGT Mendoza

Tras un reclamo judicial y con la intervención de las fuerzas de seguridad, el Departamento General de Irrigación desalojó y tomó posición del inmueble donde funcionaba desde hace años la sede de la delegación mendocina de la Confederación General del Trabajo (CGT). La casona ubicada en calle 25 de mayo de Capital sería demolida y planean vender el terreno para invertir el dinero en proyectos.

El conflicto entre la organización sindical y la entidad estatal es de larga data, pero se intensificó en 2018 cuando el superintendente Sergio Marinelli inició acciones para recuperar el inmueble que era propiedad de Irrigación y era ocupado por la CGT.

La Justicia falló en todas las instancias a favor del organismo rector del agua y se había ordenado un desalojo previo que no se llegó a concretar. Finalmente, este martes asistió una funcionaria judicial con fuerzas de seguridad y se terminó desalojando a las personas que apostadas en el lugar por las autoridades del sindicato. En tanto, quedó una consigna policial vigilando.

Este miércoles por la tarde, la CGT convocó a una asamblea en la puerta de la casa para informar sobre la situación a los secretarios generales de los distintos gremios y resaltaron que insistirán en recuperar el edificio. No obstante, desde hace tiempo que las autoridades sindicales usan como sede alternativa la de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), gremio que conduce el secretario general de la CGT Mendoza, Luis Márquez.

En diálogo con Los Andes, el titular de Irrigación, Sergio Marinelli, explicó que “esa casa la compró Irrigación con plata de los regantes en 1926. Después hubo una serie de intentos de que la provincia se la diera a la CGT y la estuvo ocupando. Yo me entero hace años porque nos llega una intimación por la deuda de tasas municipales y tuvimos que pagar una deuda millonaria, porque la CGT nunca pagó nada. Incluso corríamos el riesgo de que nos embargaran las cuentas”.

Así encontraron desde Irrigación las instalaciones de la casona.
ASÍ ENCONTRARON DESDE IRRIGACIÓN LAS INSTALACIONES DE LA CASONA.FOTO: IRRIGACIÓN

Resaltó que “después de muchas chicanas judiciales, finalmente logramos sacarlos” y añadió que “les hemos dado una semana para que retiren sus cosas, pero ya tenemos posesión”.

El funcionario manifestó que parte del edifico se ha hundido y está en peligro de derrumbe, por lo que es muy probable que se tenga que iniciar un proceso de demolición de forma inmediata.

La idea no es usar el edificio, sino que la intención es venderlo y estamos estudiando si es necesario conseguir una autorización legislativa. Y con los fondos queremos hacer algo que sea realmente útil para mejorar la situación del riego”, sostuvo Marinelli.

Remarcó que un proyecto en carpeta es construir una nueva sede para la Subdelegación del Río Mendoza en un terreno en Kilómetro 8 de Guaymallén que se encuentre más cerca del lugar de operaciones de los trabajadores del organismo. En tanto, también están analizando destinar los fondos a algunas obras de irrigación.

Por otra parte, el secretario adjunto de la CGT Regional Mendoza, Oscar Arancibia, indicó a este diario que “la casa hace más de 60 años que se le dio a la CGT y no sé cuál es el interés de Irrigación hoy en día de querer quitárnosla, más allá de los atrasos económicos que pueda tener la CGT”. En este sentido, deslizó que “hay un negocio inmobiliario entremedio”.

El dirigente sindical cuestionó al gobernador Rodolfo Suárez por no haber intercedido en el conflicto. “Estaba la palabra del gobernador que habló personalmente con el secretario general de la CGT, Luis Marquez, y le dijo que nos quedáramos tranquilos porque él iba a solucionar este tema políticamente. Nunca hizo nada, aparentemente, porque si no, no hubiéramos llegado a esta instancia. Pedimos que el gobernador escuche esta situación y nos dé una solución”, afirmó y señaló que no con el titular de Irrigación no hay diálogo.

Por último, apuntó que había personas que estaban cuidando el inmueble y resaltó que “estábamos tratando entre los sindicatos empezar a juntar fondos para ponerla en obra para poder trabajar ahí”.