Murió la última hipopótamo y el Ecoparque está otra vez en la mira

Este sábado el ministerio de Ambiente de Mendoza confirmó la muerte de la última hipopótamo que permanecía alojada en el Ecoparque y nuevamente el lugar vuelve a estar en la mira. 

Con un comunicado oficial, desde el ministerio indicaron que durante la madrugada falleció la «hipopótamo más geronte que se albergó en el Ex Zoo de Mendoza, con aproximadamente más de 40 años de vida«. Desde la cartera indicaron que la muerte se produjo por «causas naturales debido al deterioro en su salud por la avanzada edad del animal».

«En los últimos meses el animal presentó signos como pérdida de apetito y artrosis, por lo que permaneció bajo cuidado y supervisión constante de los cuidadores y veterinarios del Paseo», precisaron y agregaron que se realizará la necropsia correspondiente para confirmar las causas del deceso.

En agosto de 2019 había fallecido otro ejemplar que presentaba una falla grave en el hígado. En ese caso, La Chiquitita, tenía 27 años y había sido trasladada del zoológico de Estado Unidos. En ese momento, desde el Gobierno indicaron que en 2018 se habían iniciado gestiones para trasladar a los dos hipopótamos desde Mendoza a un santuario de Sudáfrica, pero el mismo nunca llegó a concretarse.

En tanto, en mayo el Ecoparque estuvo en la mira ya que dos monos caí se encontraron deambulando por el Gran Mendoza. Uno de los ejemplares murió luego de treparse a un tendido eléctrico. Si bien en un principio se pensó que los animales habían escapado del lugar, desde el Gobierno lo desmintieron.

Por otro lado, dos elefantas que iban a ser trasladadas a una reserva natural de Brasil, pero el viaje fue aplazado por las bajas temperaturas. 

Desde la oposición, Lucas Ilardo se anticipó al comunicado del Gobierno y aseguró que no se quiso informar con anterioridad. Además, criticó la gestión del gobierno sobre este espacio.

El ex Zoo de Mendoza cerró sus puertas en el año 2016 y desde ese momento se han realizado traslados de los animales que habitan allí, aquellos que son exóticos son removidos a santuarios de animales y los de corral son entregados a particulares a través del programa de donación responsable.

Sin embargo, luego del cierre al público, una seguilla de decesos causó una gran conmoción y llegó a ser un tema de importancia internacional. Es que, durante el segundo semestre del 2016 y en un breve periodo de tiempo, más de 50 animales murieron. Entre ellos, la pantera negra y el oso polar bautizado como Arturo.