Un abuso, dos huidas de casa y un brutal femicidio: la vida de Lucía, la nena asesinada en Maipú

Sus mañanas se dividían entre estudiar, colaborar en su casa en las tareas básicas y ofrecer ayuda a vecinos que les costaba llegar al almacén más cercano, que son varios kilómetros. Luego, cerca del mediodía su madre la acompañaba caminando 600 metros por una calle de tierra hasta la parada del colectivo. Ella se subía y horas más tarde regresaba.

Ayer, una gripe obligó a su mamá a quedarse en cama, su padre se fue a trabajar. Ella salió a barrer. Eran las 10 de la mañana. A las 11 ya estaba esperando el colectivo en el lugar habitual, que por primera vez había llegado sin compañía de un adulto. Alrededor del las 19 la encontraron a unos 4 kilómetros de allí con 7 puñaladas y una profunda herida en su cabeza provocada por un ladrillazo. La asesinaron brutalmente. Tenía 15 años y se llamaba Lucía Inés Fernández.

Lucía salió ayer de su casa con destino a la escuela, pero no tenía clases.

Un nuevo femicidio sacude a Mendoza. El cuerpo de Lucía fue hallado por un hombre que recolectaba leña en una propiedad abandonada de calle Pueyrredón al 4.413, en Rodeo del Medio. Cuando los efectivos llegaron al lugar del crimen lo primero que escucharon fue el sonido incesante de su celular, a metros de su cadáver. La nena no había llegado a casa y sus desesperados padres no paraban de marcar el número de su única hija.

Según las primeras informaciones, la menor estaba vestida y a su lado tenía sus pertenecías, todas guardadas en su mochila. El hermetismo rodea a la causa que apenas lleva unas horas abierta, y si bien fuentes judiciales no han brindado mayores detalles, desde el entorno familiar trascendió que la menor fue abusada el año pasado y que había identificado a su atacante.

Familiares hablaron de supuestas amenazas del agresor sexual a su víctima. Por esto, los investigadores posicionan esta hipótesis como la principal línea de investigación.

Rosalba Nieve, la mamá de Lucía Fernández, la chica asesinada en Maipú

LA FAMILIA LLEVABA APENAS 6 MESES VIVIENDO EN MAIPÚ

Fabián Fernández, Rosalba Nieves y su hija Lucía habían regresado a una casa familiar ubicada en carril Barriales Antiguo, a 600 metros de calle Zenetti, en Santa Blanca, Maipú. Desde ese domicilio la nena caminaba junto a su madre todos los días para tomar el micro que la llevaba hasta la escuela Eduardo Padre Iacono, en ruta 60, del mismo departamento.

A Fabián se la había acabado un contrato como cuidador de una finca y había decidido, junto a su familia, regresar a la casa de sus padres que había quedado deshabitada. El carril antiguo es un callejón bordeado principalmente por fincas, hay pocos vecinos, pero todos conocían a Lucía.

“Venía siempre a preguntarme si necesitaba que me trajera algo del almacén. Ella iba seguido a comprar en moto con su papa. ‘Me hace acordar a mi abuela’, me repetía seguido. Era muy amorosa”, contó a este medioPascuala Imán (76), la vecina más cercana de la familia Fernández.

“Antes pasaba el micro escolar por la puerta de nuestras casas ahora tenemos que caminar hasta el carril y de noche es muy peligroso”, se quejó Maribel Almazón (40), otra vecina. “Lamentablemente las chicas no pueden caminar solas, no por ellas sino por estos hijos de p… que les hacen esto”, sentenció Gonzalo, un primo de Lucía que vive en el mismo lote que la menor asesinada, pero en una construcción trasera.

A LAS 11 DE LA MAÑANA LUCÍA SE FUE A TOMAR EL MICRO Y NO VOLVIÓ

Tanto Pascuala como Maribel coinciden en los últimos movimientos de Lucía en el “barrio”. La vieron barrer alrededor de las 10 de la mañana y a las 11 ya estaba en la parada del micro, en Barriales y Zenetti. No la vieron más.

La nena le dijo a su madre que se iba al colegió, pero su “burbuja” no tenía clases presenciales. “Me mintió, pero no sé si se fue a encontrar con alguien”, sollozó en medio del dolor Rosalba.

“Nos dijeron que le metieron 7 puñaladas y un ladrillazo en la cabeza”, sentenció Damían, primo de Lucía tras regresar del forense.

UN ABUSO PREVIO Y DOS HUIDAS DE SU CASA

Lucía, según relató a este medio su primo, había escapado dos veces de su casa. “La última vez alcanzaron a hacer la denuncia y la encontraron en casa de una amiga”, recordó, aunque remarcó que se llevaba bien con sus padres y que no cree que una pelea intrafamiliar hayan sido el detonante de sus repentinas escapadas.

“Mis tíos (por los padres de Lucía) estaban muy pendientes de ella y muchas veces no la dejaban juntarse o salir con amigas”, agregó.

Sin embargo, en medio del relato, Gonzalo confesó que se acababa de enterar que su prima había sido abusada el año pasado. “No sé mucho más me lo acaba de contar mi papá”, resumió.

“Ella era una adolescente normal tenía redes sociales y celular pero no salía mucho”, concluyó.

Fabián, el papá de Lucía Fernández, la chica asesinada en Maipú

EL PADRE DE LUCÍA: “SOLO PIDO JUSTICIA”

Fabián regresó a su hogar a las 10 de la mañana de hoy tras ir a reconocer el cuerpo de su hija. Bajó casi por inercia desde una camioneta en la que viajaba como acompañante junto a su esposa y un hermano.

Lloró desconsoladamente, dijo que aún no entendía lo que había pasado y entró a su casa. Segundos más tarde salió con un puñado de alimento para perros, le dejó en el comedero de su mascota y grito: “Solo pido Justicia”.