Los que menos saben de tecnología son los que más valoran un hogar inteligente y conectado

Así como una vez un padre le enseñó a sus hijos a manejar un auto, ahora son los chicos quienes guían a los adultos en el uso de los smartphones.

Este cambio en la forma de transmitir tradiciones abrió una aparente grieta generacional: los jóvenes son digitales y los adultos, analógicos. Sin embargo, un estudio reciente demostró que hay algo falaz en la premisa. Los mayores no sólo son los que pagan por la tecnología sino también quienes más valoran los aportes que puede hacer, especialmente en el hogar.

Un estudio llamado Informe de Hogares Inteligentes de LG ThinQ de 2021 fue el que reveló algunos datos llamativos en la relación entre los adultos y la tecnología denominada Internet de las Cosas (o Internet of Things, conocida por su sigla en inglés IoT).

MENOS SABEN, MÁS VALORAN

La investigación de la empresa surcoreana LG le sirve para saber quiénes consumen sus productos y quienes aprecian sus innovaciones. Pero también pone de manifiesto quiénes pasan más tiempo en el hogar y sacan provecho de la nueva tecnología que allí se aplica.

Aunque el estudio se hizo sobre consumidores de Estados Unidos -con mayor poder adquisitivo y más productos nuevos en sus hogares que los argentinos- hay conclusiones que resultan universales.

El informe incluye datos sobre hogares inteligentes y consultaron a más de 800 usuarios de dispositivos domésticos inteligentes de entre 25 y 54 años. Les preguntaron sobre cuánto conocían y qué valoración le daban a la tecnología.

La empresa LG lanzó hace tiempo un lavarropas capaz de autodiagnosticar sus fallas y notificarlas al servicio técnico. Gentileza

El primer dato llamativo fue que el grupo de entre 50 y 54 años fue el más satisfecho con la tecnología en el hogar (60%) y en el otro extremo del entusiasmo están los jóvenes de entre 25 a 29 años (27,7%).

Así, 6 de cada 10 encuestados reveló tener poco o escaso conocimiento sobre Inteligencia Artificial o IoT pero se mostraron “muy satisfechos” con lo que ofrece. Sólo 38,6% dijo tener conocimientos altos sobre tecnología.

Lo curioso es que los niveles de satisfacción no son lineales y ascendentes de acuerdo a la edad. Aunque sí es cierto que los jóvenes son los menos entusiastas y los mayores de 50 los más contentos, los niveles de satisfacción varían pero se mantienen por encima de 50% en mayores de 35 años.

QUÉ BENEFICIOS VEN LOS ADULTOS

Los mayores de 50 años describieron a la Internet de las Cosas como una opción flexible ¿qué significa esto? Que se adapta a distintas necesidades y deseos del consumidor.

Las tres características más mencionadas fueron tiempo libre, ahorro de energía y alto estatus social. Sí, esta última opción es tan snob como suena pero muchos valoraron el aporte tecnológico como un elemento de lujo que está bien visto socialmente.

En las otras dos preferencias -un poco más terrenales y menos clasistas- los usuarios aprecian los comandos de voz -ya sea en los televisores o teléfonos- para activar funciones o hacer búsquedas. La utilización del lenguaje natural en vez de usar las manos fue algo que muchos destacaron.

El Google Hub Nest es una pantalla inteligente que funciona con comando de voz para brindar información en el hogar. Gentileza

El ahorro energético también fue algo destacado como positivo por muchos de los mayores de 50 años, aunque principalmente como una forma de no pagar facturas de electricidad más altas por tener dispositivos conectados que por llevar una vida sustentable. Aunque el factor medioambiental fue mencionado por varios como un elemento decisivo a la hora de renovar productos.

“Los hogares del futuro serán espacios de vida flexibles que ofrecen soluciones adaptadas al estilo de vida exclusivo de cada persona”, ha afirmado en el informe el vicepresidente sénior de LG Electronics y director del Centro de Marketing Global de LG, Lee Jeong-seok.

NOVEDAD VS.RENDIMIENTO

La idea de comprar la última tecnología es lo que más atrae a los jóvenes mientras que para los mayores de 45 lo importante es el rendimiento de los aparatos.

El grupo entre los 25 y los 34 años considera que un hogar inteligente se logra con lo más nuevo del mercado mientras que los mayores de 40 años aseguran que lo mejor es cuando los dispositivos inteligentes mejoran la experiencia de estar en casa.

Así, tener lo más nuevo fue lo más importante para los que tienen de 30 a 34 años (29,1% de los consultados de ese grupo) mientras que solo 11% valoró el rendimiento. En cambio, entre los de 45 a 49 años se invierten las preferencias y 26,9% de ese grupo prefiere el rendimiento por sobre la novedad, algo que eligió sólo el 13,5%.

El grupo etario más equilibrado fue el de 50 a 54 años que valoraron ambas opciones por igual con 21,4% de preferencia.

DULCE Y TECNO HOGAR

La investigación de LG cobra sentido cuando se observa que los mayores de 40 años son los que más tiempo pasan en el hogar cuando no trabajan y eso cambia su apreciación sobre los elementos tecnológicos hogareños.

La domótica ganó espacio en el hogar con enchufes, cámaras y focos capaces de conectar a internet y ser controlados desde el smartphone. Gentileza

La mayoría de las actividades realizadas en casa a las que hace un aporte la Internet de las Cosas son realizadas por los adultos. Desde cocinar hasta hacer jardinería o ver televisión son preferencias que en los más jóvenes no superan a otras que se realizan fuera del hogar como la actividad deportiva o las reuniones con amigos en espacios públicos.

Aspiradoras robot, sensores de temperatura, cerraduras inteligentes o pantallas con asistente de voz son algunos de los elementos que se fueron popularizando en el último tiempo. También multiplicaron su oferta y bajaron sus precios.

QUÉ ES UN HOGAR INTELIGENTE

Un smart home es una casa que cuenta con elementos tecnológicos capaces de conectarse a internet como complemento de sus funciones tradicionales. Aunque en Argentina casi nadie tiene un lavarropas que identifica telas o una heladera que avisa cuando un producto está a punto de vencerse, varios hogares sí tienen un smart TV, un smartphone con un asistente de voz, una cámara de seguridad que se puede ver por un app o un foco que se conecta a internet para cambiar de intensidad o colores.

Lo que hoy parece un elemento de lujo, mañana puede ser lo más cotidiano. Los televisores son la mejor muestra. Hasta hace poco comprar una TV con capacidad de conectarse al WiFi hogareño parecía un bien suntuoso y hoy es la opción más habitual y la oferta más recurrente.

PARA TODOS LOS BOLSILLOS

Aunque para comprar una heladera inteligente se necesiten más de 200 mil pesos, no es necesario gastar tanto para tener un smart home. Repasamos aquí algunos elementos disponibles por menos de 10.000 pesos.

  • Foco LED con WiFi que acepta comandos de voz y cuenta con amplio rango de colores se puede conseguir desde los 1.000 pesos.
  • Balanza smart de Xiaomi cuesta alrededor de 4.500 pesos. Tiene su propia app, registra hasta 16 perfiles, calcula el Índice de Masa Corporal (IMC) y guarda métricas de cada usuario.
  • Enchufe inteligentePor entre 2.000 y 3.000 pesos que se puede manejar de forma remota con el teléfono.
  • Google Home Mini con asistente virtual. Es un pequeño parlante que se puede manejar con la voz para poner música o pedirle información a Google. Cuesta entre 6.000 y 7.500 pesos.