Con Alberto Fernández y Cristina Kirchner como únicos oradores, cómo será el cierre de campaña del Frente de Todos

Con la mira puesta en mostrar que se dejaron a un lado, al menos por ahora, las diferencias en el oficialismo de cara a las PASO del domingo, Alberto Fernández y Cristina Kirchner serán los únicos oradores en el cierre de campaña nacional que realizará esta tarde el Frente de Todos en el predio de Tecnópolis con los candidatos de todo el país, los ministros, y los gobernadores e intendentes afines. Buscarán emular el formato de la presentación previa a las elecciones presidenciales primarias de 2019, que se realizó en Rosario y los llevó a un triunfo contundente sobre Juntos por el Cambio.

Se espera que los principales dirigentes del Gobierno mantengan el tono vehemente y confrontativo que alzaron los principales dirigentes del Frente de Todos en los cierres en ciudad y provincia de Buenos, aunque hay expectativa e incertidumbre por las palabras de la vicepresidenta, que reaparecerá por primera vez en un acto público después de sus dos presentaciones consecutivas, en Avellaneda y La Matanza, en pleno cimbronazo por el escándalo de Olivos.

El acto de clausura de la campaña del Gobierno está previsto para las 14 y se realizará en “la nave” de Tecnópolis, es decir, el estadio principal del predio inaugurado durante el último gobierno de Cristina Kirchner. Se procuraba, por estos días, que la cumbre siga los lineamientos de los últimos eventos, pero que también tenga un “toque distinto”, para diferenciarlo y “darle preponderancia” sobre el resto.

En la apertura de la campaña, que se celebró sobre el borde del cierre de listas, el 24 de julio, en una fábrica de Escobar, se habían mostrado sobre el escenario los principales accionistas del Frente de Todos: Alberto Fernández, Cristina Kirchner y Sergio Massa, junto al gobernador bonaerense, Axel Kicillof, el titular del interbloque oficialista en Diputados, Máximo Kirchner; y los primeros candidatos de la Provincia, Victoria Tolosa Paz, y la Ciudad, Leandro Santoro.La puesta en escena de la presentación de los candidatos en EscobarLa puesta en escena de la presentación de los candidatos en Escobar

Esta vez, sólo estarán en la tarima los cinco socios, que le hablarán a los ministros e intendentes. Detrás se verá a los gobernadores afines al espacio, que estarán sentados junto a los candidatos de las provincias opositoras.

La principal diferencia con el acto de julio es que esta vez está previsto que sólo hablen el Presidente y la Vice, que reaparecerá por primera vez en un acto público después de tres semanas. En el Gobierno aseguraron que la decisión de acotar la cantidad de discursos se debió a la intención de dar “centralidad” a Alberto Fernández y a Cristina Kirchner, al igual que en el cierre de campaña de Rosario, en agosto 2019, que desembocó en un triunfo. El Gobierno busca imitar aquella presentación, aunque en un contexto político, social y económico distinto, más adverso, y frente a encuestas que devuelven resultados poco confiables por la apatía de los electores.

También se buscó que el acto sea “más expeditivo” en comparación con el cierre de campaña bonaerense que se celebró ayer en Mar del Plata. La presentación duró más de dos horas, durante las cuales los candidatos, el Presidente, Axel Kicillof, Máximo Kirchner y Sergio Massa brindaron largas y vehementes alocuciones. “Ya hablaron todos, ahora es el turno de los más importantes”, argumentó un funcionario. “La idea en el acto final es ser más directos que nunca con lo que queremos transmitir a los votantes: que hay dos modelos de país, el nuestro y el del macrismo, y que nos vamos a recuperar en la etapa que viene”, agregó un importante consultor del Gobierno.

En la Casa Rosada había incertidumbre respecto del discurso de Cristina Kirchner, que en sus principales apariciones de los últimos meses destacó actuaciones de sus propios mandatos y deslizó encriptados mensajes que se leyeron como cuestionamientos solapados a la actual gestión. Distintas fuentes deslizaron que es poco probable que la vice exponga una crítica a tres días de las elecciones, donde la principal “vocación” es aglutinar a los propios para ganar los comicios, aunque sea con el voto del núcleo duro del oficialismo. Consideraron que la vice se enfocará en “defender lo hecho” y “mirar para adelante”, pero no hay certezas sobre sus palabras.Axel Kicillof durante el acto en Mar del PlataAxel Kicillof durante el acto en Mar del Plata

Aunque los principales dirigentes del Frente de Todos guardarán en reserva el contenido de sus discursos hasta el momento de emitirlos, en el Gobierno daban por descontado que tendrán continuidad con los lineamientos expresados durante los últimos días, con alocuciones en tono crispado en contra del expresidente Mauricio Macri y su gestión -e incluso contra el líder “moderado” de Juntos por el Cambio, el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta- y una defensa de la administración de Alberto Fernández, que sigue siendo considerado como el “garante de la unidad” en la agrietada coalición.

Mientras que el acto “coral” de ayer por el cierre de campaña bonaerense fue organizado principalmente por los equipos de Axel Kicillof, la puesta en escena del acto de hoy fue sopesada y discutida meticulosamente, en los últimos días, entre Presidencia, Jefatura de Gabinete, y los despachos principales del Senado y Diputados, que afinaron los detalles anoche, sobre la hora.

Una de las discusiones fue acerca de la presencia de “la militancia”, con posturas encontradas entre quienes pedían que se recupere la mística perdida del peronismo en la pandemia, y quienes abogaban por que se respetaran los protocolos sanitarios y se evitara crear un ambiente festivo en medio de la crisis económica. La cuestión quedó zanjada a favor de la segunda postura, en parte, debido al mal clima: el acto, que debió trasladarse por la tormenta a Tecnópolis desde el Estadio Único de la Plata (la sede en la que se había pensado inicialmente), se realizará puertas adentro, con un tono sobrio y medido, pero con alocuciones de contenido marcadamente polarizante con la oposición, exclusivamente en las voces de Alberto Fernández y Cristina Kirchner.