Casi 90% de los jóvenes de 20 a 29 años tiene al menos una dosis de vacuna contra el Covid-19

El 15 de julio el gobernador Rodolfo Suárez y las autoridades sanitarias de la provincia salieron a hacer público un pedido para que los adultos jóvenes fueran a vacunarse. Es que les preocupaba que las personas de entre 30 y 39 años, no estaban concurriendo como se esperaba y registraban alto ausentismo.

“Los adultos entre 30 y 40 años son los que menos están asistiendo a vacunarse”, tuiteó el mandatario.

“Les pedimos por favor que se inscriban todas las personas mayores de 18 años. Apelando a la solidaridad, al cuidado de la salud propia y de los demás”, pidió la ministra de Salud, Ana María Nadal ese mismo día.

Pero luego se habilitó el acceso para quienes tienen entre 18 y 29 años, entre quienes notoriamente, la cobertura ha ascendido con mayor rapidez. Esto es así a tal punto que han superado la cobertura de otros segmentos y en menos tiempo, lo cual se aprecia más a partir de los 20 años.

La ministra Nadal reconoció que los más jóvenes se están vacunando mucho más.

De acuerdo a datos del Ministerio de Salud local, en la provincia, 70% de los jóvenes de entre 18 y los 29 años tiene la primera dosis mientras que 34% completó el esquema.

Por otra parte, si se toma un recorte por décadas, entre los 20 y los 29 años, la cobertura es de 89,78% con al menos una dosis y supera a tres franjas etarias que iniciaron antes: la de 30 a 39 años, entre quienes 82,34 % tiene al menos una dosis, la de 40 a 49 años con 89,47% con el mismo criterio y la de más de 80 años que tiene a 80,33% de su población con al menos una dosis. Así se desprende del Informe epidemiológico de la Asociación de Clínicas y Sanatorios de Mendoza, que procesa datos oficiales.

Incluso, están solo levemente por debajo del grupo de entre 50 a 59 años, que comenzó a vacunarse antes y tiene una cobertura de 90,01% con al menos una dosis. De este modo, el de entre 20 y 29 es el tercer segmento con mayor cobertura.

La vacunación para iniciar esquemas en personas de entre 30 y 39 años sin comorbilidades fue habilitada el 29 de junio. En tanto, el 3 de julio se habilitó para mayores de 18 años, seis meses después del inicio de la vacunación.

MOTIVACIONES

“Creo que como se ha extendido la adolescencia y la juventud este grupo todavía tiene convivencia con el grupo familiar, me parece que es una cuestión de solidaridad, que como viven con sus papás y con persona de mayor riesgo quizás se vacunen para protegerse a sí mismos pero también al núcleo familiar, después ya a los 30 es más raro que esto suceda”, conjeturó la funcionaria.

Y agregó: “A los más jóvenes también los manda a vacunarse la familia: los abuelos, los tíos, los padres”.

De todas formas, dijo que hay segmentos a los que hay que motivar.

Alejandra Weintraub, directora de Salud de Ciudad, observó lo mismo y dijo que ha sido asombroso cómo concurrieron los más jóvenes a vacunarse. “Incluso hay chicos que han tenido temor, un ataque de ansiedad y han venido igual, algunos acompañados por sus padres cuando en realidad los chicos se vacunan desde bebés; ha habido una gran respuesta”, señaló.

En el plano de las conjeturas dijo que cree que a los de 18 o 20 años todavía dependen mucho de los padres y la cuarentena les ha costado mucho, entonces ven que esto es la posibilidad de poder continuar con sus actividades y salidas ya que muchos quizás han vivido con culpa la posibilidad del contagio a los familiares.

Luz tiene 22 años y hoy recibirá su segunda dosis. “Decidí vacunarme porque estoy muy a favor de las vacunas, esa sería la primera razón. En segundo lugar, por priorizar la salud de quienes están a mi alrededor, como mis papás, mi papá es paciente de riesgo y mi abuela periódicamente vive con nosotros. Además soy docente, profe de Inglés, y si bien no es obligación , es un requisito para cuidar mi salud y la de mis allegados”, argumentó.

Dijo que además tiene intenciones de viajar, y aunque no sea una exigencia, considera que es una forma de cuidarse.

Contó que tuvo algunas dudas cuando recién comenzaron a producirse las vacunas, sobre todo por información confusa y poco segura que circulaba: “Entonces hice un mini estudio de campo y pregunté a quienes ya se habían vacunado y lo consulté también con mis médicos a ver que me recomendaban”.

Además, dijo que en todos sus amigos ha notado mucha predisposición a la vacunación y que la mayoría ya van a estar colocándose segunda dosis.