Crimen de Nélida Villar: se viene el segundo juicio

El jueves 4 de noviembre se pondrá en marcha el segundo juicio por el asesinato de Nélida Villar, la joven de 21 años que murió golpeada y apuñalada en Malargüe, hace 8 años. En esta ocasión, un matrimonio estará sentado en el banquillo de los acusados: Abel Vázquez y su esposa, Lucía Carrasco.

El jueves 4 de noviembre se pondrá en marcha el segundo juicio por el asesinato de Nélida Villar, la joven de 21 años que murió golpeada y apuñalada en Malargüe, hace 8 años. En esta ocasión, un matrimonio estará sentado en el banquillo de los acusados: Abel Vázquez y su esposa, Lucía Carrasco. El hombre llega al debate acusado de femicidio, por lo que arriesga prisión perpetua, mientras que Carrasco está imputada del delito de homicidio simple en subsidio con homicidio por emoción violenta, por lo que podría llegar a recibir una pena de hasta 25 años de prisión.

Un violento crimen,un juicio nulo y,ahora, dos imputados
El 7 de mayo de 2013, Nélida –que entonces tenía 21 años- salió a andar en bicicleta por las adyacencias de la ciudad de Malargüe. Al no regresar a la hora prevista, sus familiares denunciaron la situación ante la policía y su búsqueda terminó con la peor noticia: cerca de la medianoche de ese día, su cuerpo sin vida fue hallado en el cerro Ceferino Namuncurá, cerca del río Malargüe.
Las pericias posteriores al hallazgo confirmaron que la joven había sido atacada a golpes y puñaladas al pie del mencionado cerro. Además, se concluyó que el cuerpo había sido arrastrado luego del asesinato, con la intención de ocultarlo. Los peritajes en el teléfono celular de la joven determinaron que mantenía una relación oculta con Vázquez, y el hombre pasó a ser el principal sospechoso del crimen. Con las pruebas incorporadas, Vázquez llegó a debate en 2014 acusado del femicidio de “Nely” pero los jueces Rodolfo Luque, Ariel Hernández y Julio César Bittar lo absolvieron por el “beneficio de la duda”. Parecía que el crimen quedaría impune; sin embargo, tres años después la Suprema Corte de Justicia de Mendoza anuló ese proceso y ordenó la realización de un nuevo juicio. Entre los fundamentos, la Corte destacó “la errónea valoración de las pruebas” y “la carencia de perspectiva de género del decisorio del juzgado”.
Durante los ocho años de espera, la investigación por la muerte de Nélida no se detuvo y dentro de los 15 cuerpos que acumuló el expediente, además de apuntalar el caso contra Vázquez también sumó pruebas para vincular al homicidio a Carrasco, la esposa del imputado.
Este segundo debate se desarrollará en parte en Malargüe y en parte en San Rafael, no será bajo la modalidad de jurados populares y será transmitido vía YouTube por el canal oficial del Servicio de Información Judicial Mendoza. Se espera que la resolución del proceso, a cargo de los jueces Néstor Murcia, Jorge Yapur y Sergio González, llegue el 25 de noviembre.
Un nuevo pedido de justicia
En las últimas horas, el fiscal Javier Giaroli, que actuará como querellante, publicó un mensaje donde detalló el hecho y destacó que “no fue la policía quien encontró a Nélida, fue un joven conocido a su familia quien encontró su cuerpo inánime. Desde ese triste día hasta hoy, han transcurrido ocho años, cinco meses y casi quince días. Casi tres mil cien días días sin que los responsables de la muerte de Nélida hayan sido condenados”.
Giaroli rogó “por la visibilización de Nélida Villar Nélida no es un nombre en un expediente, era una persona real, con proyectos, con ilusiones, con una vida por delante que fue cruelmente truncada. Nélida no solo fue muerta ese día. Luego la han matado varias veces. La segunda muerte de Nélida fue su olvido y la falta de interés en la resolución de su caso. Fuera de la ciudad de Malargüe, son pocas las personas que saben de ella, mientras que otras muertes de otras mujeres han tenido merecido acompañamiento y reclamo social de justicia. Nélida fue nuevamente asesinada en un proceso donde varios vecinos bajo juramento mintieron con el único afán de lograr la impunidad de uno de los acusados. Nélida fue nuevamente asesinada por una investigación donde claramente existió confabulación de algunos policías, para que el hecho no se esclareciera. Precisamente ellos, quienes debían velar por una recta y eficiente investigación, violaron sus deberes como funcionarios públicos e ilegalmente les anticiparon a los acusados las medidas procesales que inminentemente se realizarían a su respecto, para que no se recabaran pruebas que los incriminaran. Aún no cesan los ultrajes contra Nélida, plagándose su historia de rumores malintencionados sin absolutamente el más mínimo fundamento. Doble ultraje, por ser rumores sobre una persona que ya no puede contestar esas injurias, y porque pareciera pretenderse que la víctima de un delito deba de alguna forma justificar aspectos de su vida privada, o de rendirle algún tipo de cuentas a las lenguas viperinas”.
“Por estas razones –pide el fiscal- es que les pedimos acompañen en este proceso a la mamá y hermanas de Nélida, y por su intermedio se le solicite a las personas que saben la verdad de lo sucedido, a los testigos presenciales, a todos aquellos que puedan colaborar para que se sepa, de una vez por todas y para siempre, quien mató a Nélida Villar, que lo hagan ahora”.