El juzgado federal de Bariloche está vacante hace más de dos años, otra de las razones que explica el conflicto mapuche

Las inconsistencias en el discurso del Gobierno nacional no alcanzan para explicar la ola de violencia de grupos autodenominados mapuches en la ciudad de Bariloche y sus alrededores. “No es solo un tema político. El juzgado federal funciona a media máquina hace tiempo y a la fiscal federal la dejaron sola, por eso se quiso ir”, se lamenta un dirigente de la zona. Efectivamente, el juzgado federal de Bariloche, donde se investigan las usurpaciones más rutilantes, como la de Villa Mascardi, no tiene juez hace más de dos años y funcionó con suplentes casi desde 2014.

La “pata judicial” del conflicto mapuche se expuso la semana pasada con el intento de renuncia de la fiscal federal, Silvia Little, reconocida por su valentía y su bajo perfil. El Procurador interino Eduardo Casal conformó un equipo especial para ayudarla y logró retenerla para que siga subrogando. Horas después, la Asociación de Fiscales que conduce Carlos Rívolo salió a pedir apoyo para Little. Fue un mensaje al resto de los poderes del Estado Nacional.

En la intimidad, Little había argumentado que se sentía “sola” y “decepcionada” para enfrentar la enorme conflictividad social que hay en la zona. “Nadie se quiere meter, sin las fuerzas federales es muy difícil afrontar este conflicto”, dijo un interlocutor que habló con la fiscal en las horas posteriores a su renuncia.

Al anuncio de Casal, le siguió un refuerzo, casi testimonial, de las fuerzas federales en la zona, y una carta del presidente Alberto Fernández que desencadenó un cruce con la gobernadora Arabela Carreras y otros referentes de Juntos Somos Río Negro.El Presidente llegó a decir que reforzar la seguridad de la región no es su responsabilidad. Carreras le contestó que funcionarios nacionales cómplices de la violencia mapuche. El sábado por la tarde, finalmente hablaron por teléfono y salieron a decir que hay “voluntad de colaborar” para solucionar el conflicto. Pero la tensión sigue latente.Las tomas y los incidentes protagonizados por los mapuches agitaron la vida en el SurLas tomas y los incidentes protagonizados por los mapuches agitaron la vida en el Sur

Little subroga la Fiscalía Federal. En el juzgado federal también hay una vacante hace más de dos años. “Nadie se la juega en la Justicia con semejante conflictividad, menos cuando es subrogante”, graficó ante Infobae un dirigente local para explicar las implicancias de esas vacantes.

El concurso para elegir al sucesor de Leonidas Moldes, jubilado en 2019, acaba de entrar en la etapa de impugnaciones y se resolvería recién en 2022.

La primera etapa del concurso, la del examen escrito y análisis de los antecedentes, terminó con el siguiente orden de mérito: 1) Leandro Gomez Constela (167,75 puntos), 2) Ernesto Kreplak (157,25), 3) Hugo Horacio Greca (153,85), 4) Pablo Javier Flores (148,82), 5) Patricia Luján Cisnero (146,60), 6) Raúl Roust (145,75), y 7) Gustavo Zapata, (144,80).

El primero de la lista, Gómez Constela, es oriundo de Bariloche, pero actualmente trabaja en Consejo de la Magistratura como secretario letrado. En segundo lugar aparece el actual juez federal de La Plata y hermano del ministro de Salud de la provincia de Buenos Aires. Y mas atrás quedó Hugo Horacio Greca, actual juez federal de General Roca. “Su mujer es cercana a los K, fue asesora letrada de la ex intendenta de Bariloche María Eugenia Martini”, destacó un funcionario local.

En el séptimo lugar aparece Gustavo Zapata, el actual secretario del juzgado de Bariloche que subrogó a Moldes durante casi dos años. En ese periodo tuvo que afrontar casos resonantesm pero también es cuestionado por algunas resoluciones. Se le objeta haber avalado un asentamiento en dos predios pertenecientes al INTA en El Bolsón y de obligar al estado provincial a resolver la situación habitacional de los ocupantes en un plazo de dos semanas.El juzgado federal de Bariloche tuvo que ser custodiado cuando Villanueva aceptó la extradición de Jones HualaEl juzgado federal de Bariloche tuvo que ser custodiado cuando Villanueva aceptó la extradición de Jones Huala

Desde agosto, esa función quedó a cargo de la jueza federal de Zapala, María Silvina Domínguez, quien visita la ciudad cada quince días, con las complicaciones que eso implica.

“La evaluación de los antecedentes estuvo a cargo de Vanesa Silley (la diputada kirchnerista). Estamos esperando el resultado de las impugnaciones, puede haber cambios”, dijo a este medio uno de los candidatos que observa con atención cada uno de los movimientos políticos dentro del Consejo. Luego llegará la etapa de las entrevistas personales por lo que no habrá novedades hasta el año próximo.

La vacante en el juzgado federal de Bariloche arrastra más de dos años en los papeles, pero en lo hechos comenzó mucho antes, cuando el entonces juez Moldes fue elegido para integrar el Consejo de la Magistratura. Primero se hizo cargo el juez de Neuquén, Gustavo Villanueva, que afrontó el primero tramo de la investigación por el homicidio del joven mapuche Rafael Nahuel.

Moldes regresó a Bariloche en 2019 y se jubiló al poco tiempo. La subrogancia quedó a cargo del secretario Zapata. El juzgado volvió a cambiar de manos a fines de julio, cuando fue designada la jueza de Zapala. Cada dos semanas, Domínguez deber recorrer casi 400 km para estar presente en el juzgado.

En el juzgado de Bariloche están concentradas la mayoría de las causas judiciales derivadas de la violencia mapuche. Además del expediente principal por la toma de Villa Mascardi, hay denuncias puntuales de vecinos de la zona por agresiones o amenazas. También se investigan los últimos ataques en un predio de Vialidad, en Bariloche, y los incendios en El Bolsón.

Tras la nueva ola de violencia en el Sur, el desarrollo del concurso para cubrir la vacante en Bariloche es seguido de cerca por la política local y nacional. Nadie quiere sorpresas en el futuro.