Un candidato mendocino casi va preso por un acto de campaña

Como una estrategia de campaña, que ya usaron días atrás en el frente de la AFIP, referentes de Vamos mendocinos llevaron su mega cartel de «Basta» a la planta verificadora de vehículos de Godoy Cruz. Fue como una forma de quejarse del costoso trámite que se debe hacer al transferir un auto, pero este jueves en medio del reclamo debieron dar explicaciones y esperar a que la policía los identificara.

«Hemos llevado nuestro cartel a la Afip y hasta a la Justicia Federal, y nos hemos manifestado democráticamente sin que pasara nada, pero parece que a los comisarios retirados que administran esta planta verificadora de calle Independencia de Godoy Cruz y que hace décadas nos saquean con un trámite, les molesta que nos quejemos, nos dijeron que no podíamos manifestarnos ahí y que nos mandarían a la policía y eso hicieron», contó Hugo Laricchia, uno de los referentes que debió aportar sus datos y esperar a ser identificado por un efectivo que llegó al lugar en pocos minutos.

En las plantas verificadoras de vehículos se realiza la verificación física de esos rodados, que es un trámite obligatorio para inscribir un auto que es 0 kilómetro o para transferir un vehículo usado. En ellas se realiza o se chequea el correspondiente grabado de cristales y se corrobora que las autopartes coincidan con lo que consta en la tarjeta verde y en los números de motor y chasis. De hecho surgieron como una forma de ponerle fin al negocio de los desarmaderos y el robo de autopartes.

Según el candidato a diputado, cuando aquellos efectivos corroboraron su identidad y la de varios candidatos a concejales de Ciudad y Maipú que también participaron de la movilización, y no encontraron motivos para arrestarlos, sólo se limitaron a ingresar a la planta verificadora para hablar con los encargados, que fueron quienes los habían solicitado.

«Decidimos manifestarnos acá porque es un trámite muy costoso que es parte de un negocio que tienen desde hace años los comisarios retirados y el Estado. Si bien surgen para frenar el robo de autopartes, no hay registros de que eso efectivamente haya ocurrido, pero además te van subiendo el costo del trámite a antojo, te cobran $500 por llenarte un formulario y si no aceptás y decís, no deje que lo lleno yo, después dicen que no te entienden la letra. Es un negocio y hay que ponerle fin porque encarece la venta del auto», se quejó Laricchia.