El día que estafaron con 300 mil dólares a Gil Pereg

Era 2007. Faltaban 12 años para que se cometan los crímenes de las israelíes Phyria Sarussi y Lily Pereg. El presunto autor, Gil Pereg, sufrió una millonaria estafa que este viernes un testigo recordó durante el juicio por jurados.

Guillermo Ferreyra era el presidente del Tribunal de Ética y Disciplina del Colegio de Arquitectos. Un día Gil Pereg se presentó de remera, bermuda y ojotas para hacer una denuncia. «Le había pagado 300 mil dólares a un colega de apellido Pérez para hacer un proyecto de canchas de paddle y fútbol en el predio que había comprado en calle Roca», recordó el testigo durante el juicio por el doble crimen de las israelíes. «Nicolás -en referencia a Gil Pereg- vio que no avanzaba y fue a la Municipalidad. Se encontró con que no había ni siquiera expediente porque no le habían otorgado la factibilidad«, narró.

Gil Pereg presentó los recibos que tenía por la entrega de los dólares y la investigación del Tribunal derivó en una sanción con el arquitecto Pérez, a quien Pereyra calificó de «pedante y arrogante».

El hombre relató que Gil Pereg estaba apurado en resolver el conflicto porque «tenía que rendirle cuentas a su madre que era quien le enviaba el dinero».

Más allá de ese incidente, el testigo aseguró que entabló una relación con el israelí y que «se había transformado casi como un hijo». Hasta incluso fueron a una fiesta en una casa donde le quiso presentar a una mujer pero Gil Pereg se mostró antisocial.

Ante preguntas del fiscal de Homicidios Fernando Guzzo, Pereyra agregó que el hoy juzgado nunca «actuó como gato».

El juicio por jurado continuará el próximo lunes con la toma de testimonios y está previsto que entre el martes y el miércoles ingrese en la recta final con la etapa de alegatos, veredicto y sentencia. Si Gil Pereg es encontrado culpable de homicidio agravado por el vínculo y homicidio agravado por el uso de arma de fuego, será condenado a prisión perpetua.

El arquitecto fue un testigo pedido por el defensor Maximiliano Legrand.

El arquitecto fue un testigo pedido por el defensor Maximiliano Legrand.Foto: Gentileza Prensa Poder Judicial de Mendoza

Juicio contra Gil Pereg

Phyria Sarussi y Lily Pereg llegaron a Mendoza el 11 de enero de 2019 para visitar al hijo de Sarussi, Nicolás Gil Pereg -así se hacía llamar-, quien vive en la provincia desde hace diez años aproximadamente. Al día siguiente se reunieron con el hombre y los tres fueron juntos hasta el lugar donde vivía en condiciones de poca higiene: un predio ubicado en las inmediaciones del cementerio de Guaymallén. Desde ese momento, no fueron vistas nunca más.

Gil Pereg fue sospechoso por su extraño modo de vida -vivía como un marginal pero tenía 3 millones de pesos en su domicilio-, aunque nunca se pudo encontrar pruebas para vincularlo. La Justicia investigó el caso como una averiguación de paradero hasta el 25 de enero cuando un cotejo con una mancha hallada en su domicilio determinó que era sangre de su tía. Esa misma jornada fue detenido y al día siguiente se encontraron los cuerpos.

Lily Pereg, quien era docente de microbiología en Australia, fue ultimada de tres disparos. En tanto que la madre del acusado fue estrangulada. Ambas fueron empaladas con un hierro de construcción cuando ya estaban sin vida.