El grupo Renacer sigue esperando por un espacio para atender en el Schestakow

Desde hace 33 años el Grupo Renacer trabaja en el departamento con personas que tienen problemas contra las adicciones. Si bien su tarea comenzó con la temática del alcoholismo, el trabajo se fue ampliando y hoy en día incluyen otras personas con problema de consumo de sustancias como drogas de abuso o psicofármacos y hasta quienes tienen inconvenientes con adicción al juego o “ludopatía”.
Desde 1990 el Grupo Renacer tenía cedido un espacio físico en las instalaciones del hospital Schestakow donde podía realizar sus encuentros y actividades, pero –desde el año pasado- tuvieron que dejar el nosocomio y ya no tienen un lugar físico donde trabajar.
Noemí Alarcos y Cristina Cañadas, integrantes del grupo, contaron que “se nos prometieron dos salones en el Hospital Schestakow, pero todavía no tenemos ninguno”.
“Llama la atención y nos preguntamos porqué pasa esto. En octubre habían dicho que teníamos un espacio, fuimos citados el viernes para negociar el uso con el área de Salud Mental, pero finalmente no pudimos instalarnos ya que no nos cedieron nada”, explicaron, y plantearon que “nosotros nos adaptábamos para funcionar a la tarde, pero tampoco se puede”.“Necesitamos tres días mínimos a la semana para poder funcionar”, agregaron sobre la necesidad que tienen en el grupo de asistencia.
“No sabemos el porqué de tanto impedimento. Nosotros estamos apoyados por el Poder Judicial, ya que los jueces nos envían pacientes para recuperarlos en vez de mandarlos a la penitenciaría. Hemos visto el aumento de femicidios, violencia de género y suicidios, que parte de eso lo estamos atendiendo nosotros. Hoy tenemos que hacerlo de manera virtual, pero ya es imposible. Necesitamos una solución definitiva”, agregaron.

RESPUESTA DEL HOSPITAL
Por su parte, el doctor José Muñoz, Director del hospital Schestakow, recordó que el salón que usaba el grupo estaba prestado por el nosocomio pero que no hay convenios firmados.
Con la pandemia el espacio se estuvo usando para atención, y ahora se empezó a despejar “y empezamos a traer el área de Salud Mental”.
Según Muñoz se propuso coordinar el uso compartido de este espacio. “Primero dijeron que no lo necesitaban porque habían conseguido un lugar, y allí pusimos el servicio de cuidados paliativos. Luego volvieron a decirnos que necesitaban el espacio y realizamos una reunión donde –parece- que no hubo acuerdo porque no estaban conformes”.