La defensa de Gil Pereg buscará revertir la condena en la Suprema Corte de Justicia

Casi al mismo tiempo que se conoció la pena de prisión perpetua contra Gil Pereg, se supo que no será la palabra final en la causa. Los abogados defensores adelantaron que buscarán revertir la condena presentando un recurso ante la Suprema Corte de Justicia.

Los abogados Maximiliano Legrand y Lautaro Brachetta, quienes han representado al israelí prácticamente desde el comienzo de la investigación, elaborarán en los próximos días un recurso de casación solicitando que el máximo tribunal de Justicia revea el fallo condenatorio. En concreto, solicitarán la nulidad del juicio por jurado que comenzó el 25 de octubre y finalizó este miércoles.

El lugar donde cumplirá la pena

Gil Pereg está desde hace un año y medio en el Hospital El Sauce, alojado en una celda que tiene un pequeño patio propio y alejado del resto de los internados. Si bien ya tiene el alta médica para poder cumplir la sentencia en la cárcel -será en el complejo San Felipe-, fuentes ligadas a la causa detallaron que aún resta que el Servicio Penitenciario tenga el visto bueno para poder suministrarle los medicamentos que consume día a día y acondicione una celda -trascendió que debe tener una caja con tierra para hacer su necesidades-.

En caso de que la Corte deje la sentencia firme, otro punto a resolver en un futuro lejano será su posible traslado a Israel. La Ley de Migraciones contempla la extradición por extrañamiento, que puede ser solicitado por el propio Gil Pereg pero recién cuando lleve cumplida la mitad de la condena y si no tiene abiertas otras causas penales. Como en este caso la pena atemporal -de prisión perpetua-, se tiene en cuenta el máximo contemplado por Ley que es de 50 años, es decir, que a los 25 años podría solicitar continuar el encarcelamiento en su país natal.

El caso

Phyria Sarussi y Lily Pereg llegaron a Mendoza el 11 de enero de 2019 para visitar al hijo de Sarussi, Nicolás Gil Pereg -así se hacía llamar-, quien vive en la provincia desde hace diez años aproximadamente. Al día siguiente se reunieron con el hombre y los tres fueron juntos hasta el lugar donde vivía en condiciones de poca higiene: un predio ubicado en las inmediaciones del cementerio de Guaymallén. Desde ese momento, no fueron vistas nunca más.

Gil Pereg fue sospechoso por su extraño modo de vida -vivía como un marginal pero tenía 3 millones de pesos en su domicilio-, aunque nunca se pudo encontrar pruebas para vincularlo. La Justicia investigó el caso como una averiguación de paradero hasta el 25 de enero cuando un cotejo con una mancha hallada en su domicilio determinó que era sangre de su tía. Esa misma jornada fue detenido y al día siguiente se encontraron los cuerpos.

Lily Pereg, quien era docente de microbiología en Australia, fue ultimada de tres disparos. En tanto que la madre del acusado fue estrangulada. Ambas fueron empaladas con un hierro de construcción cuando ya estaban sin vida.