Luciano Pereyra recordó a Diego Maradona: “A veces siento que no murió y que va a volver”

Una señora mayor, celular en mano, baila desaforadamente. Unas butacas más adelante, una niña exhibe un cartel con la ilusión de que su ídolo lo lea. En el centro del estadio, en tanto, un señor grita que quiere cumplir un sueño: el de pedirle matrimonio a su novia en medio del recital. Y el Luna Park estalla. El pasado 21 de octubre, Luciano Pereyra comenzó una serie de conciertos que se extenderán hasta el próximo13 de noviembre en la mítica meca del boxeo de la ciudad de Buenos Aires y que luego lo llevará con el tour De hoy en adelante hasta diferentes puntos del interior del país, Chile, Uruguay, Estados Unidos y España. Sin embargo, en medio de esta vorágine de trabajo que incluye la producción de su próximo disco y el inminente lanzamiento de nuevos temas, el cantante oriundo de Luján se tomó unos minutos para dialogar con Teleshow.

—¿Cómo fue esta vuelta triunfal a los escenarios, para volver a interactuar con la gente después de un año y medio tan raro?

—¡Muy loco! La verdad que sí. Volver a un escenario y a un lugar tan mágico como el Luna… Yo todavía como que no lo creo. Porque cada noche está cargada de muchas emociones, de muchas sensaciones…es algo increíble. Estoy en las nubes con todo lo que está pasando. Esto parecía muy lejano y, de repente, ya llevamos nueve jornadas de doce que tenemos que hacer y, cada una de ellas, para mí es muy conmovedora. Por las historias que se presentan, por cada tema que tengo la posibilidad de volver a cantar y por el hecho de escuchar al público. Sobre todo, teniendo en cuenta que ese lugar hasta hace poco era un centro de vacunación y, hoy, nos permite celebrar música.Luciano Pereyra en el Luna ParkLuciano Pereyra en el Luna Park

—¿Por qué decidiste llamar De hoy en adelante a esta serie de presentaciones?

—Lo teníamos pensando en un momento para el título del disco que estaba grabando. Y, de repente, esta pandemia nos dejó en pausa. Hasta tenemos una canción compuesta que se llama así. Y me pareció que, en este contexto, el tour tenía que llamarse de esta manera. Como que el nombre vino solo. ¿Viste cuando uno no piensa las cosas y se dan? ¡No hay nada más que hacer! Y me pareció muy lindo este concepto de pensar de hoy en adelante. Porque si bien el pasado que nos tocó vivir fue muy duro y triste, ahora hay que pensar en el futuro.

—Sería como llevar adelante una enseñanza…¿Qué aprendiste vos de todo lo que pasó?

—Mucho. Porque hubo un momento en el que tuvimos que reinventarnos. De repente, yo en mi casa me encontré con un estudio de grabación, cosa que antes me brindaba el ingeniero o el productor. Así que terminé grabando solo mis voces y tuve que aprender a manejarme con todos los programas. Pero, gracias a eso, pude hacer un tema con Lang Lang que es el mejor pianista del mundo, hice festivales solidarios a nivel internacional… Y creo que esto ayudó a intensificar esto de disfrutar hasta lo más cotidiano, que a veces no le damos importancia, como es el hecho de despertarte a la mañana, estar vivo, poder sentir, oler, ver o tener un techo y un plato de comida. Me parece que es más lo que uno tiene que agradecer que lo que uno tiene que pedir.

—Si bien tenés una estructura de show, lo que pasa cada noche es totalmente diferente: desde un pedido de matrimonio hasta Muna, la hija de Agustina Cherri y Gastón Pauls, cantando en el escenario. ¿Cómo manejás todo esto?

—Trato de trabajar todo el tiempo para no perder la capacidad de asombrarme. Porque la verdad es que cada noche es una sorpresa. Y disfruto que así sea. Como cada día, porque uno propone y Dios dispone. De repente, me encuentro en un concierto donde alguien quiere pedirle matrimonio a su mujer. O como el viernes que estaba Muna, con quien cantamos en reuniones familiares. La vi ahí y le pregunté: “Che, ¿querés subir a cantar?”. Me dijo que no. Pero después dijo que sí y subió. Y fue muy emotivo porque hay una amistad de muchos años con Agustina, ya es familiar prácticamente. Y fue muy lindo tenerla en el escenario. A mí me emocionó mucho porque yo a ella la tuve en brazos y, de pronto, estábamos cantando juntos. Y encima canta de una manera increíble.Agustina Cherri se emociono al ver cantar a su hija Muna con Luciano PrereyraAgustina Cherri se emociono al ver cantar a su hija Muna con Luciano Prereyra

—Es verdad…

—También puede aparecer una señora de noventa años a la que le dedico una canción. O alguien que quiere cantar un tema conmigo porque perdió un ser querido y se siente acompañado por algún tema. Hay muchas situaciones que forman parte de la vida y que, si van de la mano de la música, es mucho mejor.

—¿Qué te pasa al saber que sos el musicalizador de tantas historias?

—¡Para mí es una bendición! Yo hago canciones porque siento hacer música, porque amo hacerlas… Pero tener la posibilidad de musicalizar estas historias de vida es algo fantástico, porque también otros artistas han musicalizado mis historias. Entonces, que se sientan identificados o que dediquen tus temas es maravilloso.

—Decís que otros artistas han musicalizado tus historias, ¿o sea que no sos tu propio sonidista?

—Es que muchas veces en las letras de otros artistas uno dice: “¡Está cantando lo que a mí me pasó!”. Entonces, lo toma como propio. La música tiene esa magia tan linda de unirte sin pensarlo, pero sí sintiéndolo. Y es hermoso.

—Vos seguís de novio con Julia, ¿no?

—Sí, estoy de novio.

—¿Y todo bien con la musicalización de esa historia?

—Muy bien…¡Jajaja!Luciano Pereyra y su novia, Julia (Instagraml)Luciano Pereyra y su novia, Julia (Instagraml)

—También musicalizaste, ni más ni menos, que la historia de Diego Maradona y Claudia Villafañe…

—Viene de muchos años y ahí nació mi amistad con Claudia. Yo a ella la adoro. Compartimos momentos muy lindos, otros no tantos…Pero eso hacen las amistades, ¿no? Y Claudia es parte de la familia que uno elige. Cuando me llama la primera vez me dice: “Mirá, soy Claudia Villafañe y Diego escucha tus canciones”. Yo ahí le corté, no creía que era ella. Me llama de nuevo y yo me quedé medio mal, porque me parecía que la voz era conocida. Le digo: “Disculpame, perdoname, no sabía que eras vos…”. Ella se ríe y me dice: “No, lo que pasa es que desde que Diego se fue a Cuba yo le pongo en el teléfono ‘Desde que tu te has ido’ y él, desde allá, me pone la canción ‘Cómo puedes vivir sin mi’”. La música me ha dado la posibilidad de conocer gente maravillosa y yo le voy a estar eternamente agradecido de que me haya dado una amiga como Claudia. Y que parte de su historia de amor haya tenido que ver con temas que yo cantaba. De ahí en más, compartí cumpleaños, guitarreadas, Diego ha venido a mis conciertos y yo he tenido la posibilidad de cantar el himno en su partido homenaje en la cancha de Boca.

—Hace poco hubiera sido su cumpleaños y, ahora, se conmemora el primer aniversario de su partida. Habiendo compartido tanto con Maradona, ¿qué te generan estas fechas?

—Yo a veces siento como que no murió todavía. Como que en algún momento va a salir de algún lugar… “No, estuve de vacaciones”. Y vuelve, ¿no? Creo que a muchos nos pasa, como que mirás en la tele algo de él y decís: “¿Y cómo puede ser que este muchacho no esté?”. Pero bueno, también es parte de la vida aceptar eso. A mí me quedan recuerdos hermosos de haber compartido comidas, de haber hablado de la vida, de que se caiga de sorpresa a algún show…¡Qué se yo! He vivido cosas muy lindas con Diego. Pero bueno, cuando se va un ser tan representativo para todos, en realidad, es algo muy duro. Y a mí me roza más de cerca por la cercanía y la amistad con su familia.Luciano Pereyra cantando con Diego MaradonaLuciano Pereyra cantando con Diego Maradona

—¿Qué te pasa cuando ves cuestiones que tienen que ver con el costado más feo de Maradona, con el lado “B” del ídolo?

—No, ahí no me meto. Porque no soy quién para meterme tampoco. Yo solamente puedo hablar de mí y de la interacción que yo he tenido. Y yo la interacción que he tenido con Diego siempre fue muy linda, muy amena, muy amable, muy cordial, muy cálida y muy de familia. Lamentablemente, también es Maradona y se habla mucho. Pero yo no soy quien para hablar de él. Jamás lo haría.

—Compartiste escenario con Maradona, cantaste para el Papa, tocaste con el mejor pianista del mundo…¿A quién te queda por conocer o con quién te gustaría trabajar, si es que todavía queda alguien pendiente?

—Sí: los sueños se tienen que ir renovando. Si no, ¿qué sentido tendría? Hay un montón de artistas con los que me encantaría compartir algo: Marc Anthony, Rubén Blades, Joss Stone…¡Son muchos! Pero lo bueno es que, a veces, la música te sorprende. Y está bueno poder poner una pausa para mirar alrededor y disfrutar de todo lo que me está tocando vivir. Como me pasa en cada show.

—Lo que se ve en el escenario es cada vez más variado: vas desde el folclore hasta el reggaeton. De hecho, ahora vas a grabar un video con Nacho Mendoza, ¿verdad?

—Así es: viene a Buenos Aires y el jueves va a estar cantando conmigo en el show. Pero eso es parte de la música también. Quedarse en un solo lugar sería limitarse. Y no se trata de comparar sino de disfrutar. Si yo me quedara en un solo genero, sería como darle a un pintor un solo color para hacer un cuadro. ¿Por qué, habiendo tantos, usar uno solo? A mí siempre me gustaron los temas de Charly García y Fito Páez en la voz de Mercedes Sosa. ¿Y quién va a negar que la Negra era folclore? Pero, por suerte, esos paradigmas ya no existen y ahí está lo divertido.

—¿Eso es lo que hace que en tus shows confluyan distintas generaciones?

—¡A mí me sorprende eso! Es como que el Luna es un living en donde está toda la familia: los nenitos, los abuelos, los tíos, los adolescentes…Y me encanta, porque me hace sentir como en casa. Ahí hay mucha vida y eso es hermoso.Luciano Pereyra en el cierre de su showLuciano Pereyra en el cierre de su show

—¿Qué podés adelantar del nuevo álbum que grabaste en Miami?

—Es parte de lo que en su momento la pandemia no me dejó terminar, pero estuve durante tres meses abocado a eso allá. Ahí surgió el tema con Nacho, hay canciones con artistas de México y de España. Y estoy feliz porque el disco está quedando buenísimo. También estoy lanzando temas nuevos, dentro de poco sale uno con Márama. Así que hay mucha movida musical nuevamente.

—También abriste un costado solidario a través de los clubes de fans, el tema Tu mano y la plataforma Tik Tok, que te seleccionó como artista del mes.

—Esto sirvió para una causa súper importante que es la educación y que, para mí, es la columna vertebral de un país. Hay muchos jóvenes que no tienen la posibilidad de estudiar. Y, de repente, Tik Tok suma dinero con un hastag y un filtro, que va destinado a que chicos que viven en zonas rurales puedan hacer sus estudios terciarios. Esto para mí es fabuloso. Una red social se unió a una red social humana para ayudar a que todos puedan seguir estudiando. Y los clubes de fans no son solo esas personas que llevan banderas y cantan las canciones con las vinchitas: hacen trabajos solidarios increíbles. Para mi cumpleaños, por ejemplo, hacen vaquitas y llevan cosas a comedores escolares, merenderos, asilos de ancianos, protectoras de animales…¡Y ese es el mejor regalo que yo puedo recibir!

—Este año llegaste a las cuatro décadas: no sé si hubo balance o si el número te pegó de alguna manera…

—Es parte de lo que en su momento la pandemia no me dejó terminar, pero estuve durante tres meses abocado a eso allá. Ahí surgió el tema con Nacho, hay canciones con artistas de México y de España. Y estoy feliz porque el disco está quedando buenísimo. También estoy lanzando temas nuevos, dentro de poco sale uno con Marama. Así que hay mucha movida musical nuevamente. salud! ¡Y la mesa grande con mi familia está íntegra!a”. ¿Qué más puedo pedir?