La Selección y el plan ante las potencias de Europa

Francia, Alemania, Italia, España, Bélgica, Inglaterra… Son, sin duda, las máximas potencias europeas a nivel selecciones a un año del Mundial de Qatar y, al menos hoy, las candidatas a levantar la Copa del Mundo. Allí hay un espejo en el que se puede mirar Argentina para detectar similitudes y diferencias con el fin de poder ganarles. ¿La Selección está a la altura? Difícil medirlo rigurosamente sin la chance de verla en acción ante esos seleccionados. Hasta los rivales en las Eliminatorias de cada continente tienen distintos niveles, lo que hace aún más compleja la comparación. Pero el equipo de Lionel Scaloni, con sus fortalezas ya exhibidas, está en condiciones de competir y hacerles frente, más allá del resultado final. Brasil, este martes, puede ser una  buena medida en ese sentido.

El funcionamiento colectivo, en ascenso en estos meses, y el nivel actual de algunos futbolistas como Dibu MartínezCuti Romero y Rodrigo De Paul, principalmente, invitan a ilusionarse. Lo positivo es que se acabó la peligrosa messidependencia de otros tiempos. La consagración en la Copa América implicó un alto valor emocional al quitarse la presión de ganar un título. Fue una liberación. Y esa renovada dosis de confianza se trasladó al juego, pese al pequeño paso atrás que significó el rendimiento en el triunfo ante Uruguay.

Diferentes estilos

A la hora de la comparación futbolística, si algo distingue a los seleccionados top de Europa es la solidez y la contundencia (algunos más fuertes en una faceta y otros, en otra). Después, hay diferentes estilos. España hace un culto de la posesión, Francia sigue siendo peligrosa en la transición ofensiva, Alemania sostiene su andar en una presión muy intensa, Italia le sumó tenencia a su habitual seguridad atrás, Inglaterra se hace fuerte en la fase defensiva y Bélgica, la que menos garantías ofrece en el fondo, te mata adelante con De Bruyne, Lukaku y Cía.

España venció a Suecia y sacó pasaje para el Mundial.

España venció a Suecia y sacó pasaje para el Mundial.

Italia igualó con Suiza y todavía no tiene su pasaje al Mundial.

Italia igualó con Suiza y todavía no tiene su pasaje al Mundial.

La Selección, en los ratos en los que decide asumir el protagonismo, cuenta con un interesante mix de elaboración y profundidad a la que le añade un alto grado de intensidad. Por momentos, cuando quiere, somete a sus rivales. Y es vertical con el objetivo de generar llegadas, sin tanta tenencia. El equipo se hace fuerte con la pelota a partir de sus buenos pies pero, salvo en la final de la Copa América ante Brasil, le cuesta generar peligro cuando no la tiene. La transición ofensiva (los contraataques) y la eficacia goleadora (convierte poco en proporción a las situaciones que genera) son aspectos a mejorar para situarse en la elite.

Si se tomara en cuenta sólo el último partido de Argentina y de cada uno de esos grandes rivales europeos, en las estadísticas aflora un dato interesante en cuanto a la precisión. Todos los de Europa rondaron, en promedio, el 90% de eficacia en los pases cortos y el 70% en los pases largos. Ante Uruguay, el equipo de Scaloni tuvo un 84% de pases cortos bien dados y sólo un 49% de pases largos correctos. Frente a la presión, Argentina se vio en dificultades. Ya sea por méritos ajenos (buen pressing colectivo para tapar líneas de pases) o por errores propios no forzados (falta de mejores mecanismos para encontrar cómo progresar en el campo).

Mbappé, clave en el triunfo de Francia ante Kazajstán.

Mbappé, clave en el triunfo de Francia ante Kazajstán.

Otro dato que marca una diferencia es la contundencia. Salvo España, el resto de los europeos no precisa llegar demasiado para concretar. Algo que a la Selección le cuesta un poco más. En lo que sí se asemeja en los números es en el aspecto defensivo. Apenas cuatro goles recibidos en los últimos 13 partidos, entre Copa América y Eliminatorias. La misma cifra que Inglaterra, el mejor europeo en dicho rubro, en igual cantidad de encuentros.

Inglaterra, con Harry Kane, venció a Albania.

Inglaterra, con Harry Kane, venció a Albania.