Rodolfo Suarez fue invitado por Presidencia a sumarse a la comitiva oficial que viajará a Israel

Rodolfo Suarez vuelve a armar las valijas pero esta vez, y por primera en su rol de gobernador, será usando el pasaporte. Tras la invitación de Presidencia a la cena con el presidente chileno Gabriel Boricfue convocado por el ministerio del Interior para viajar a Israel, como parte de la comitiva oficial.

El viaje, del que aún restan confirmar algunos detalles, está previsto para después de Semana Santa, más precisamente del 22 al 28 de abril. Del mismo, además de Suarez que ya lo puso en su agenda, participará el gobernador de San Juan Sergio Uñac.

Según fuentes nacionales, uno de los objetivos del viaje a Israel es conocer cómo hizo aquel país asiático para pasar de ser un desierto a transformarse en exportador de agua.

La sequía histórica que atraviesa Mendoza, que a estas alturas se está convirtiendo en crónica, tiene a los mendocinos a mal traer y al Gobierno preocupado y ocupado en ello. Y es por eso que, en medio de las negociaciones por Portezuelo del Viento y sin saber a ciencia cierta si la obra podrá o no llevarse a cabo, en Israel, considerado uno de los países que más ha avanzado en el mundo en el manejo de las crisis hídricas, se intentarán encontrar soluciones de posible aplicación en Argentina.

El encuentro está siendo gestionado por el ministerio del Interior de la Nación como parte de la misión encomendada por el presidente Alberto Fernández de «seguir fortaleciendo nuestro vínculo» con Israel.

De concretarse, éste será el primer viaje de Rodolfo Suarez como gobernador al exterior. Antes de que se declarara la pandemia por Covid, a días de asumir en funciones, participó como goberndador electo junto a Alfredo Cornejo de una gira por China.

Las soluciones de Israel a su crisis hídrica

Israel tiene el 60% de sus tierras desérticas y actualmente, según datos de la ONU, es el único país del mundo en el que el desierto está retrocediendo.

Entre otro de los datos promotedores se encuentra que Israel recicla alrededor del 85% de su agua, superando con creces a España, que lo sigue con un 20%. Esa agua es utilizada en su mayoría para la agricultura, lo que permitió que el sector agrícola sea uno de los motores de la economía israelí a pesar de ser un desierto.

Es cuna del desarrollo de métodos de irrigación innovadores como el riego por goteo, lo que permite ahorrar grandes cantidades de agua en las plantaciones agrícolas; mientras que, por su cercanía con el mar Mediterráneo, Israel apostó por desarrollar plantas desalinizadoras de agua. De hecho el 80% del agua que se consume en los hogares del país proviene de ellas.

Además de la tecnología, en aquellas tierras pregonan el uso medido del agua para que sea desde la sociedad que surja la necesidad de preservar las fuentes de agua y no malgastarlas.