Suarez ordenó darles «un baño de realidad» a los candidatos de la UCR que buscan sucederlo

Para calmar ciertas ansiedades internas de algunos aspirantes a ser gobernador, que pese a que falta más de un año y medio para las elecciones 2023 no paran de hablar de cómo construyen sus candidaturas, el radicalismo organizará una serie de charlas con los ministros de Rodolfo Suarez para que hagan un balance de lo logrado y lo que falta por hacer, de manera tal de que aquellos que pretendan suceder al gobernador tengan una panorama real de situación y sepan a qué se deberán enfrentar. Algo así como un baño de realidad.

Esos encuentros que comenzarán el 22 de abril en Las Heras, con el ministro de Gobierno Víctor Ibañez como protagonista, se promocionarán hacia afuera como unas jornadas de debates sobre lo que ya se consiguió en 6 años de gestión, desde que Cambia Mendoza ganó la gobernación en el 2015 con el ex gobernador Alfredo Cornejo y la continuidad que se dio con Rodolfo Suarez. Pero hacia adentro la cúpula partidaria pretende restarle romanticismo a la carrera a la gobernación, y mostrarle a esos candidatos la dura realidad que se acerca para el próximo año.

La idea es que de esas charlas surjan los temas pendientes que a futuro podrán conformar la plataforma de gobierno de quien sea el elegido.

A la vez servirán también de refuerzo de lo que piensa y con lo que insiste el mismo Rodolfo Suarez: «A nadie le importa la carrera política de ningún político y quienes han sido elegidos para gobernar, dedíquense a gobernar”, remarcó en las últimas declaraciones que hizo luego del acto del aniversario de la Guerra de Malvinas y por si hiciera falta resaltó: «Yo no voy a estar en ninguna cuestión partidaria ni apoyando a nadie que tenga pretensiones políticas. Creo que no es el momento y hay que dedicarse a gobernar y hacer cosas que le sirvan a la gente”.

Qué dicen las encuestas

El mensaje gubernamental no es antojadizo ni responde sólo al manual del funcionario políticamente correcto, tan aplicado por el suarismo, sino que tiene bases en los datos que el mandatario revisa a diario: las encuestas. Las últimas mediciones que él pidió mostraron que la principal preocupación de los mendocinos es la inflación, detrás de ella la inseguridad y el podio de los problemas más preocupantes se completa con el desempleo.

Ese combo conforma un creciente malhumor social al que están muy atentos en Casa de Gobierno, y es por eso que Suarez advierte a sus posibles sucesores que las preocupaciones de los mendocinos están muy lejos de cómo ellos construyen sus candidaturas, y en base a eso sostiene y confirma su estrategia gubernamental y comunicacional.

«Su capital político es su buena imagen, lo que según las últimas mediciones de la consultora CB sigue creciendo y lo posiciona segundo en el ranking de gobernadores, y lo que tiene para mostrar que es la gestión. Y a eso lo ha construido con un estilo cauto, medido, manteniéndose alejado de las especulaciones meramente electorales y mostrándose preocupado por los mismos temas que los mendocinos, algo que le ha rendido», leen quienes asesoran al gobernador, e incluso algunos de los que pretenden dar la próxima pelea en las urnas.

Un Suarez alejado de lo partidario y haciendo silencio selectivo

El gobernador Rodolfo Suarez decidió desde hace tiempo no participar de las reuniones partidarias en las que se fueron eligiendo las nuevas autoridades políticas del radicalismo, ni lo hará en el futuro.

De muestra valga recordar que una de ellas, la asunción del nuevo presidente partidario de San Rafael Francisco Mondotte, fue una verdadera cumbre radical que concentró a la cúpula mayor y por coincidencia con la agenda de Vendimia facilitó que acudieran desde el presidente partidario y gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, hasta Facundo Manes y Alfredo Cornejo. Pero Suarez optó por no ir y se reservó algunas reuniones privadas con esos popes.

Tampoco es amigo de hablar de candidaturas. «Ustedes habrán visto que no estoy participando en actos políticos, ni siquiera de mi partido. Creo que hoy tenemos que demostrarle a la ciudadanía, con mucha empatía, que a quienes nos han votado para gobernar tenemos que estar gobernando y no pensando en carreras políticas ni elecciones ni posicionamientos personales», lanzó el gobernador sin nombrar a nadie, pero dirigiendo sus «consejos» a propios y extraños dentro de su espacio político.

Esa estrategia, y el silencio selectivo que aplica para no hablar de todos los temas políticos de la agenda mendocina, sino apoyarse en el ministro de Gobierno, Víctor Ibañez, como su principal vocero, responde a una lectura social que preocupa a la cúpula radical: aquel malhumor social se va a traducir en una intolerancia hacia la clase política, y quien no lo lea corre graves riesgos de ser castigado en las encuestas primero y posteriormente en las urnas. «En ese escenario no es malo, es pésimo, empezar a calentar candidaturas, cuando la gente exige respuestas y soluciones concretas a los temas que les complican el día a día», aseguran en el entorno de Suarez.

Por qué Ulpiano Suarez apostó a la reelección y no a la gobernación

Alineado en un 100% con el mensaje del gobernador, en la reciente apertura de sesiones del Concejo Deliberante de Ciudad, el intendente Ulpiano Suarez dejó claro que buscará la reelección en esa comuna, lo que a su vez lo excluye de la carrera a la gobernación, para la que claramente está entrenado el funcionario que practica running.

«Seguiremos poniendo nuestra energía en mejorar la vida de los vecinos, para que a partir del deber cumplido nos renueven en el 2023 para seguir 4 años más transformando y cuidando la Ciudad para la construcción de un futuro mejor», dijo aquel 31 de marzo pasado bajándose de la puja por el sillón de San Martín.

Si bien en su entorno aseguran que no se podría bajar de una candidatura a la que nunca se subió, los más allegados también deberían admitir que fantaseó con esa idea, aunque políticamente haya priorizado aplicar aquel consejo de su tío y leer que el mejor aporte que le puede hacer hoy un intendente a su espacio político es mostrarse gestionando, «porque la gestión es la mejor campaña», aportan algunos.

Pero además, aunque nadie se atreva a decirlo abiertamente aún, en Cambia Mendoza sobrevuela la idea de desdoblar las próximas elecciones gubernamentales del esquema de elecciones nacionales, «porque es sano y porque permitirá aplicar la Boleta Única de papel», aportan varios. Sin embargo esa posibilidad forzaría algunos cambios de estrategias.

Ante esa chance, que de concretarse hará que los mendocinos vayamos 7 veces a las urnas si es que se diera un escenario de balotaje presidencialcada intendente del frente gobernante que tenga chances de reelección tendrá la responsabilidad de retener la comuna que dirija como su gran aporte al conjunto provincial. En ese esquema Ulpiano Suarez, que llegó a la intendencia con el aval del 64% de los citadinos y a dos años de aquella elección mantiene una alta imagen política, estratégicamente suma más buscando la reelección que arriesgando su capital político en una puja por la gobernación.

«Lanzarse ahora es como querer dar el segundo paso antes de afianzar el primero», plantean los allegados al intendente, que ven en él la promesa de una proyección política mayor.