Dibu Martínez sorprendió a todos con su inesperado compañero de habitación en las concentraciones de Argentina

Dibu Martínez, pese a llevar alrededor de 20 partidos como titular en el arco de la selección argentina, se convirtió en una de las piezas clave del conjunto dirigido por Lionel Scaloni y es una fija de cara al Mundial de Qatar 2022.

El futbolista del Aston Villa de Inglaterra, durante una transmisión de Twitch de TNT, develó detalles de la intimidad del plantel albiceleste y sorprendió con su inesperado compañero de habitación durante las concentraciones con el equipo nacional.

“Obviamente al principio había un poco de distancia en el grupo, quizás se formaban grupos más chicos, pero es algo que siempre pasa. Al final terminamos siendo una familia, todos hablando y tomando mates con todos”, comenzó su relato el hombre surgido de la cantera de Independiente y con una extensa trayectoria por el fútbol inglés.

Durante la charla con Momo, Martínez expresó: “Concentro con Marito, el utilero. Eso es la Selección. Empezamos en la Copa América y no cambiamos. Una vez se iba a ir a dormir al motorhome y le dije ‘no, vos te venís conmigo’. No es que por ser jugador tenés que concentrar con otro jugador”.

El ex Arsenal, Reading y Getafe, que sostuvo que la Copa América fue “el mayor logro” de su carrera, ganó gran protagonismo luego de su accionar durante la tanda de penales ante Colombia. “Yo a Mina le dije que lo conocía porque habíamos jugado partidos en contra en la Premier, no por la lesión que había tenido justo en un choque contra él. Algo de penales siempre mirás, pero no suelo estudiar mucho a los pateadores”, aclaró. Y luego, añadió: “Siempre fui bueno en los penales y siempre me fascinó jugar tanda de penales. El instinto lo tenés, pero después también hay que tener suerte”.

Sus dichos contra los jugadores cafeteros quedaron en el medio de la escena, pero el Dibu sostuvo que “es difícil ponerme un puntaje de qué tan loco estoy, capaz que dentro de la cancha muestro un personaje que no es afuera. Pero en mi vida soy un pibe completamente normal”.

“El gol que más grité fue el de Angelito (Di María), pero no sabía si gritar, llorar o qué hacer. Después de eso, nos dijimos que no podía pasar nadie con los defensores, además ellos no paraban de meter delanteros: Vinicius, Gabigol, Firmino… ¡Para un poco! ¡Meté un defensor!”, rememoró entre risas.

El portero, que se encuentra “manija” por la Finalissima ante Italia, choque que pone cara a cara al campeón de América con el de Europa, también analizó la zona que le tocó a Argentina en la próxima Copa del Mundo: “Tenemos un grupo muy difícil. México en los Mundiales es complicado, Polonia tiene uno de los mejores delanteros del mundo y Arabia va a correrse la vida. Lo que tenemos que lograr es que nos miren a nosotros como un gran rival”. La Albiceleste iniciará su camino en el Grupo C el martes 22 de noviembre ante los árabes. Luego, el sábado, chocará ante los aztecas y cerrará su actividad el miércoles 30 contra los polacos.

Si bien durante la entrevista reconoció que “mi sueño era jugar en la primera de Independiente, que yo era hincha de toda la vida” y que “creo que estaba a uno o dos años de debutar y por distintas circunstancias me tuve que ir” dejó entrever que difícilmente cierre su carrera en territorio nacional: “Nunca sabés qué te depara el fútbol, pero hoy en día te digo que no volvería a la Argentina. Pero el día de mañana no sé”.

Otras frases destacadas:

“Yo desde el futsal jugaba de 9, cabeceaba todo y me encantaba. Pero después jugaba con los más grandes y fui al banco, hasta que a los 12 ya me fui a Independiente como arquero”.

“Hago pilates dos veces por semana, no me pierdo una clase y hace 9 años que no me lesiono”.

“Durante la Copa América nació mi hija, justo antes del partido contra Ecuador. Me acuerdo que me quería ir a la mierda, al menos estar uno o dos días con mi mujer, pero por el COVID-19 era imposible. La enfermera me dejó verla a través del Ipad, eran las 4 de la mañana antes del partido con Ecuador y yo estaba pegado a la tablet. Todos me decían ‘Tranqui Dibu que viene con un pan debajo del brazo’ y, después de eso, jugué mis mejores tres partidos en la Selección”.

“Es el día de hoy que a Leo lo veo como un ídolo, me da cosa pedirle una camiseta o algo así”.