Maratónica doble sesión en la Legislatura para decidir el futuro de los anestesiólogos

Este martes llega a la Legislatura el proyecto de Emergencia en Anestesiología, el intento del Gobierno para detener las renuncias de esos profesionales tras no haber llegado a un acuerdo salarial, lo que generó una ola de cirugías frenadas. El texto produjo controversia desde que fue presentado, el pasado viernes, y un total rechazo por parte de los especialistas. Sin embargo, el principio de acuerdo entre oficialismo y oposición lo dejó con muchas posibilidades de ser aprobado. Hasta últimas horas del lunes, aún no circulaba la versión definitiva.

En Cambia Mendoza ya lograron gran parte del objetivo: que el texto se tratara sobre tablas, y así pudiera ser llevado a las cámaras sin pasar por comisiones (que por otra parte, aún no terminan de conformarse). Necesitaban un aval justicialista para eso, ya que la normativa exige dos tercios de los votos para tal tratamiento exprés. Lo consiguieron tras de negociar algunos cambios en la ley, y ahora volvieron a depender sólo de la mayoría simple que ya tienen asegurada en el recinto.

El punto más álgido es el artículo 7: dice «facúltese al Ministerio de Salud a arbitrar medios tendientes a implementar formación y capacitación en prácticas anestésicas»; y el enojo que despertó en los profesionales tiene dos causas. Fundamentalmente, interpretan que el Estado quiere brindar cursos livianos para personas de otras ramas y así «transformarlos» en anestesiólogos sin que estén correctamente preparados. Y además -según ellos mismos marcaron en off-, no quieren que la provincia abra las capacitaciones y se amplíe demasiado el cupo profesional (hoy son menos de 240 para todo Mendoza).

El proyecto fue presentado el viernes por la mañana y generó el rechazo de los anestesiólogos.

El proyecto fue presentado el viernes por la mañana y generó el rechazo de los anestesiólogos.

El peronismo aseguró haber logrado la eliminación del apartado y dejó en claro que no lo votaría. Pero según los legisladores radicales, el espíritu que buscaba fue tergiversado o malentendido. Aseguran que la preparación prevista sería la misma que la actual y que podría haber convenios con la Universidad Nacional de Cuyo para que sea su facultad de Medicina la que disponga los parámetros de esa especialización. «No es que harían cursos de seis meses», aseguraron. A los anestesiólogos no los convenció.

Qué dice la ley de Emergencia en Anestesiología

A las nueve y media de la mañana está citada la Cámara Alta. Cabe recordar que será una sesión doble, porque Diputados anticipó un día su encuentro de los miércoles, ya que este 18 de mayo se hará el censo. «Nos pidieron a los senadores que estemos temprano, porque el otro debate es apenas termine el nuestro», explicó Natacha Eisenchlas (UCR) a UNO.

Básicamente, los acuerdos a los que llegaron ambas fuerzas hablan de eliminar las penalizaciones (el original definía de 5 años sin poder trabajar en el Estado para quienes renunciaran); acortar la duración de la emergencia a 120 días, dejar sin efecto que fuese una carga pública para anestesiólogos jubilados ir a prestar servicio, y disponer una mesa de diálogo con todas las partes.

El presidente de la Asociación Mendocina de Anestesiólogos -AMA- Rodolfo Mollar (al centro) tomó la palabra en una conferencia de prensa ante el tratamiento del proyecto de ley.

El presidente de la Asociación Mendocina de Anestesiólogos -AMA- Rodolfo Mollar (al centro) tomó la palabra en una conferencia de prensa ante el tratamiento del proyecto de ley.

Del otro lado siguen exigiendo lo mismo: subir el valor de las guardias, atando esos incrementos a la inflación, y poder gestionar conjuntamente con Salud el recurso humano de anestesiología en hospitales públicos y privados. Según apuntaron a este diario, el Gobierno nunca les llevó propuestas superadoras en los más de ochenta días en que se extendió la negociación.

«Poner una anestesia requiere cuatro años de especialización. No cualquiera puede ser anestesiólogo», apuntó a Canal 7 el titular de la Asociación Mendocina de Anestesiología, Rodolfo Mollar. «Quieren solucionar un problema de recurso humano de cualquier forma. Y estamos dispuestos a colaborar los 240 que componemos la AMA, pero no en estas condiciones de indigencia a las que buscan someternos». apuntó.

Compondrán una mesa de diálogo

Fue un pedido del peronismo. Durante los cuatro meses que dure la emergencia, funcionará también un espacio en el que distintos sectores busquen acercarse más a una solución de fondo. Allí habrá legisladores (de acuerdo a la misma proporción que tienen las cámaras); representantes del Ejecutivo, que seguramente serán del Ministerio de Salud; y anestesiólogos.

Un punto no menor es definir si habrá también especialistas autoconvocados que no estén ligados a la Asociación. Algo que el Gobierno está impulsando, ya que entienden que son quienes deben impulsar la «apertura» de las capacitaciones que se pretendían en el proyecto original. De todas maneras, es bajo el porcentaje de estos especialistas que no están agrupados en AMA.

La Cámara de Diputados sesionará luego de los senadores. Serán los encargados de definir si el texto se convierte o no en ley.

La Cámara de Diputados sesionará luego de los senadores. Serán los encargados de definir si el texto se convierte o no en ley.

Parte del peronismo ya se reunió con los trabajadores. Incluso el senador Gerardo Vaquer citó a ocho anestesiólogos a un encuentro en la Legislatura el pasado domingo por la noche. Ahí manifestaron su preocupación y el dirigente dejó asentada cuál sería su postura ante el intento del oficialismo. Un poco de lo que quedó plasmado tras el encuentro de ambas fuerzas este martes.

Anestesiólogos piden cobrar casi el doble

«La provincia tiene capacidad de pago, porque hubo un superávit de 35 mil millones de pesos en 2021. «, dijo Arturo Salassa, del Sindidcato de Trabajadores Autoconvocados del Estado. «Estamos entre dos y cuatro veces por debajo de salarios nacionales», se quejó, en concordancia con los dichos de la AMA, que habló de sueldos «de indigencia» aunque apuntan a cobrar 65 mil pesos por guardia en cada fin de semana.

«Esto destruye derechos fundamentales y lo hace bajo excusa de responsabilizarnos a nosotros por una garantía que debería dar el mismo Gobierno, que es el acceso a la salud», marcó Salassa. «Igual, excede a nuestra rama, tenemos el apoyo de al menos quince sociedades científicas de otras especialidades».

«Los anestesiólogos del sector público queremos volver a nuestros puestos de trabajo. Pero va a llegar el momento en que tengamos que buscar otra alternativa. No somos el problema, somos parte de la solución, pero al Gobierno no le interesa nuestra ayuda, apuntó Mollar este martes.