Se agrava la situación por la falta de combustibles

La escasez de gasoil se generaliza en gran parte del país, con 14 provincias -entre ellas Mendoza- donde la situación ya está en alerta roja, el máximo nivel de dificultad para conseguir el combustible, un insumo imprescindible para desarrollar la actividad de transporte.

El Sur mendocino y en particular nuestro departamento, no está ajeno a esta situación y en la jornada de ayer no sólo hubo desabastecimiento de ese combustible, sino también de nafta en algunas estaciones de servicio, que se sumaron a la situación que se vivió la semana pasada con el GNC debido a las bajas temperaturas.

Consultado al respecto, el delegado la Asociación mendocina de estaciones expendedores de naftas y afines en el Sur (Amena) Ariel Russo, destacó  «desde ayer estamos muy complicados con el líquido, con el gasoil particularmente con el común y premium. No hay vísperas de una mejora, yo lo vengo diciendo hace tiempo que esto no se va a solucionar de un día para otro si hoy empezaran a importar combustible, que es algo que no van a hacer por una cuestión de costos y a las petroleras se les hace imposible soportar ese costo, por lo que las petroleras no pueden asumir ese costo para venderlo al mercado interno. Estamos en un problema grave».

Por otra parte destacó que para esta jornada la situación será igual a la ayer «nosotros estamos recibiendo combustible a cuenta gotas, por lo tanto no tenemos combustible para volcar en cantidad a la plaza, lo cual implica que tenemos que dividir la cantidad de litros que recibimos por la cantidad de clientes, de lo contrario lo primero que llega los reciben muchos y los otros nada, entonces tenemos que administrarlo y la misma restricción que nos aplican trasladarla al público en general».

«Tenemos que administrar las horas de combustible para poder tener la gente ocupada y que todos puedan recibir un poco para moverse», agregó.

Respecto a la administración del combustible destacó que la semana pasada se cargaba 5 mil pesos por auto y 100 litros por camión y esta semana se ha bajado a la mitad, 2500 pesos por auto y 50 litros por camión.

En cuanto a la escases que se presentó ayer en varias estaciones de servicio, Russo destacó que las estaciones cargan hasta que se les termina, por lo que luego quedan desabastecidas hasta que vuelve a llegar el camión, «por lo tanto hay que esperar hasta que el combustible llegue a veces son 48 horas y ahora se está demorado 72 o 96 horas y no llega la cantidad que pedimos».

Y continuó «estamos pasando nosotros también una situación crítica porque esto no es voluntad, ni mala disposición, no tenemos y por eso no podemos vender».