La Turca aseguró que perdona a los que hicieron un ritual homofóbico en la puerta de Queen

El insólito suceso protagonizado por un grupo de fanáticos de alguna secta o religión que irrumpió en la vereda de la disco Queen con la «misión de curar la homosexualidad» llevó a que en las últimas horas de este miércoles muchos se interesaran por escuchar a una de las propietarias del negocio, la reconocida trans Ana Laura La Turca Nicoletti, referente de la comunidad LGBT.

La Turca se mostró sorprendida por lo que pasó, expresó su temor de que lo que hizo este grupo de 5 personas mayores provoque algún intento de imitación por parte de grupos más violento y se mostró conciliadora al expresar su decisión de perdonar a los autores del ataque con quienes le gustaría conversar para explicarles la actividad de Queen y los alcances de la definición de sexualidad.

Al mismo tiempo dijo que no quiere que el hecho pase desapercibido sino que quede un precedente de que está mal lo que hicieron esos 5 fanáticos que llegar hasta el local de calle 25 de Mayo de Dorrego.

Marcela Navarro entrevistó en Canal 7 a La Turca Queen.

Marcela Navarro entrevistó en Canal 7 a La Turca Queen.

El ataque que contó La Turca

El incidente ocurrió el lunes 11 de julio en horas de la tarde pero se conoció un día después cuando se difundió un video filmado por la propia Turca, una persona muy respetada y querida en el ambiente artístico no sólo de Mendoza.

Allí se ve cuando 4 mujeres y un varón tiran un líquido sobre las paredes y comienzan a gritar «señor, salva a los jóvenes del infierno de la homosexualidad».

Nicoletti, que es empresaria, contó que en Queen ella está hace 13 años: «La disco tiene 29 años, pero con mi hermana Fernanda lo compramos en 2009. Asiste la comunidad LGBT pero está abierto a todo el mundo y así ocurre en cada función. No es necesario ser gay, ni lesbiana, ni trans para entrar. Es una disco emblemática en Mendoza. Por eso va mucha gente, mayor de 18 años, a disfrutar de un trago o un show y a bailar».

Luego contó lo que pasó. «El lunes (11) a las 5 y media de la tarde, cuatro mujeres y un varón empezaron a hacer imposición de manos sobre la vereda y tirar un líquido a la puerta y a las paredes a la vez que gritaban ‘señor, salva a los jóvenes del infierno de la homosexualidad’. Los vecinos, con quienes nos llevamos maravillosamente bien, primero se alarmaron y después pensaron que trataba de un chiste», relató.

«Fue una cosa re fuerte que no remite a ninguna religión específica si bien tenemos en Mendoza iglesias evangélicas -no hay que meter a todas en la misma bolsa- que dicen y le mienten a la gente sobre que curan la homosexualidad»

La sexualidad no es una enfermedad

La Turca analizó que «esto era una secta, de esas que ven la homosexualidad o transexualidad como algo diabólico. No entienden que las personas nacemos heterosexuales, transexuales u homosexuales, no es una enfermedad ni una elección de vida. La Organización Mundial de la Salud sacó a la sexualidad de las enfermedades sexuales en los años ’90».

También expresó que «tenemos identificados los dos autos y las patentes en que se movilizaron. Todo está en manos de mi abogado, quien de todos modos se rió y me dijo: ‘Mirá, son inimputables, tiene más de 70 años, no les va a pasar nada'».

«Igual -añadió- yo no quiero que esto pase y nada más, porque así como a alguien se le ocurre venir a tirar un líquido que vaya a saber qué es y a gritar que nos vamos a ir al infierno, cualquier otro cree que somos la madre del vinagre y nos viene matar. Te da miedito».

Uno de los espectáculos en Queen.

Uno de los espectáculos en Queen.

La agresión naturalizada

La Turca Queen repasó que «ahora nos hemos deconstruido por las luchas feministas y de las colectividades. Pero yo llegué a naturalizar que me hicieran una pintada de p–u-t-o, o colocaran carteles que decían ‘sidoso de mier…’ No eran agradables claro, pero eso se fue superando. Sin embargo, ahora pasa esto y pienso si en la familia de alguna de esas personas hay un gay, o una nena trans o lesbiana, ¿qué tortura les eperan?».

«Antes la gente creía que la homosexualidad era una enfermedad y se hacían tratamientos con electroshock. ¿Qué es esta involución?».

«Yo hace años -recordó- decía que nací en un cuerpo equivocado. No: yo nací en un cuerpo trans. No teníamos información, no había leyes de identidad de género. Tuvimos que deconstruirnos. Hay niños homosexuales y niñas trans, hay infancias trans… Cuando segregan a una mujer trans de la casa, la obligan a prostituirse porque no tiene otra salida».

La empresaria volvió sobre los pasos a seguir. «Tengo un muy buen abogado y quiero sentar el precedente pero también me gustaría charlar con estas personas y contarles que en Queen nadie convierte a nadie y que es una disco como otras. Desde mi corazón y desde el amor los perdono porque entiendo que son de otra generación. Lo que sí quiero es que quede el precedente de que está mal», concluyó.